27 may. 2017

MFDM



Últimamente he estado pensando en qué hacer con el siguiente semestre. 
Ando perdido en un mar que no había navegado, sin brújula, sin dirección estelar, con vientos cambiantes y sin remos.
Tanto tiempo esperando un espacio en blanco para poder trazar algún sentimiento, alguna emoción, algún gesto.
Tanto tiempo esperando un sentimiento... tiempo que vino y se fue como la niebla misma del amanecer... 
Sin embargo sigo adelante, siempre confiando en Dios y en esa cosa indescriptible que yace en el corazón de cada artista, que nos hace únicos, que nos lleva a recrearnos cada vez, a reconocernos, a destruir para reconstruir, ese algo que no tiene nombre, que no muchos entienden, que nadie quiere sobrellevar, pero que de alguna manera, me hace feliz... Ese poder para irrumpir una superficie, dejando un rastro imborrable y sincero, esa traza, esa brecha, ese camino, ese sendero, esa hermosa sensación de dibujar.